Por qué primero debería diseñarse el jardin en papel y luego ejecutarlo una empresa de jardinería?
¿Vas a crear o reformar tu jardín? Descubre por qué un buen diseño de paisaje antes de la ejecución puede evitar errores, optimizar el presupuesto y conseguir un jardín funcional, equilibrado y pensado para disfrutarlo durante años.
DISEÑO


¿Por qué primero debería diseñarse el jardín y después ejecutarse?
Cuando se plantea la creación de un jardín nuevo o la renovación de uno existente, es frecuente pensar primero en las plantas, los pavimentos, la piscina, el césped o el sistema de riego y comenzar directamente con los trabajos.
Sin embargo, el orden en el que se toman las decisiones es fundamental para conseguir un buen resultado.
Un jardín no debería empezar a construirse antes de haber definido qué se quiere conseguir, cómo se va a distribuir el espacio, qué especies se van a utilizar y cómo funcionará todo el conjunto.
Por eso, lo recomendable es seguir una secuencia sencilla:
Primero se analiza y se diseña; después se ejecuta.
Diseñar antes de construir: el mismo principio que en una vivienda
Podemos entenderlo fácilmente si lo comparamos con la construcción de una casa.
Cuando una persona decide construir una vivienda, normalmente no comienza comprando ladrillos, ventanas o instalaciones y decide sobre la marcha dónde colocarlos.
Primero interviene un profesional cualificado, como un arquitecto, que estudia las necesidades del propietario, las características de la parcela y la normativa aplicable y desarrolla un proyecto.
En ese proyecto se define la distribución de los espacios, las dimensiones, los materiales, las instalaciones y los criterios necesarios para ejecutar correctamente la obra.
Una vez definido y aprobado el proyecto, se lleva a cabo la construcción.
Durante la ejecución, los técnicos correspondientes pueden supervisar que lo proyectado se construya correctamente.
En un jardín debería aplicarse un principio muy parecido.
El jardín también es una obra que integra diferentes elementos y sistemas que tienen que funcionar conjuntamente.
¿Qué aporta un proyecto de paisajismo?
Un proyecto de paisajismo no consiste simplemente en dibujar dónde colocar unas plantas.
Es el documento que permite pensar, ordenar y resolver el jardín antes de comenzar su ejecución.
En él pueden definirse, entre otros aspectos:
La distribución y zonificación del jardín.
Las áreas de estancia y utilización.
Los recorridos y caminos.
La ubicación del arbolado.
La selección y distribución de especies vegetales.
Los marcos de plantación.
Las zonas de césped y otras superficies vegetales.
Los pavimentos y materiales.
El sistema de riego.
El drenaje y la gestión del agua.
La iluminación exterior.
Fuentes, estanques u otros elementos de agua.
La relación del jardín con la vivienda y la arquitectura.
Los criterios de ejecución y mantenimiento.
De esta manera, cada elemento deja de ser una decisión aislada y pasa a formar parte de una composición global.
El jardín debe pensarse como un conjunto
Uno de los principales problemas de ejecutar un jardín sin un proyecto previo es que las decisiones se van tomando sobre la marcha.
Se coloca primero un árbol, después se decide dónde irá el césped, posteriormente aparece la necesidad de instalar una tubería, se modifica un camino y finalmente se descubre que una determinada zona recibe demasiado sol o que una especie necesita unas condiciones de humedad incompatibles con las plantas que tiene alrededor.
El resultado puede ser un jardín aparentemente correcto en el momento de terminarlo, pero con problemas que aparecerán posteriormente.
Un proyecto permite analizar estas relaciones antes de que se conviertan en problemas.
Por ejemplo, no basta con saber que queremos plantar un árbol.
Hay que preguntarse:
¿Qué tamaño alcanzará?
¿Dónde estará su copa dentro de diez o veinte años?
¿Cómo se desarrollará su sistema radicular?
¿Está suficientemente alejado de pavimentos, muros, piscinas y edificaciones?
¿Qué sombra proyectará?
¿Sus necesidades de agua son compatibles con las plantas que tendrá alrededor?
Estas decisiones son mucho más fáciles y económicas de resolver sobre un plano que cuando el jardín ya está construido.
Un buen diseño también evita errores costosos
Muchos problemas que aparecen en los jardines no son consecuencia de una mala ejecución.
En realidad, el problema comenzó antes, durante la fase de diseño.




¿Quién debería realizar el diseño?
El diseño de un jardín requiere combinar conocimientos de paisajismo, botánica, arboricultura, suelo, agua, instalaciones, materiales y construcción.
Por ello, cuando el proyecto tiene cierta complejidad, es recomendable contar con un profesional especializado en paisajismo, con formación técnica suficiente para analizar el conjunto y anticipar su evolución.
En nuestro caso, el trabajo parte de una formación como Ingeniero Agrónomo y Paisajista, complementada con especialización en arboricultura y diseño, para abordar el jardín no solamente desde una perspectiva estética, sino también desde el punto de vista técnico y funcional.
¿Y quién ejecuta el jardín?
Una vez definido el proyecto, la ejecución puede ser realizada por una empresa de jardinería o por profesionales especializados, dependiendo de las características y necesidades de cada proyecto.
Esto tiene una ventaja importante:
El diseñador y el ejecutor pueden tener funciones diferentes.
El paisajista define qué se quiere conseguir, cómo debe funcionar el jardín y cómo debe ejecutarse.
La empresa ejecutora aporta los medios humanos y materiales necesarios para llevarlo a cabo.
Cuando además existe asistencia técnica durante la ejecución, se puede comprobar que las decisiones previstas en el proyecto se están trasladando correctamente a la realidad. Esto permite evitar que decisiones importantes se tomen improvisadamente durante la obra.
Del plano al jardín
El plano no es el jardín. Pero es el instrumento que permite pensarlo antes de construirlo.
Sobre un plano podemos comprobar proporciones, distancias, recorridos, superficies, ubicación de árboles, instalaciones y relaciones entre los diferentes espacios.
Podemos modificar una plantación en unos minutos.
Podemos desplazar un camino.
Podemos cambiar la posición de un árbol.
Podemos reorganizar una zona de estancia.
Podemos revisar el sistema de riego.
Y todo ello antes de mover tierra, comprar plantas o ejecutar una obra.
Esta capacidad de anticipación es precisamente uno de los principales valores de un proyecto de paisajismo.
Diseñar hoy pensando en el jardín de mañana
Un jardín es diferente de otras obras porque está vivo y cambia con el tiempo.Una pared no duplica su tamaño en diez años. Un árbol sí. Una planta que hoy ocupa medio metro puede ocupar varios metros cuando alcance su desarrollo adulto.
La sombra de un árbol también cambiará.
Las raíces continuarán desarrollándose.
Las necesidades de agua podrán variar.
Por eso, un proyecto de paisajismo debe contemplar no solamente cómo queremos que sea el jardín cuando termine la obra, sino cómo queremos que evolucione durante los siguientes años.
Un buen jardín no debería necesitar ser reconstruido cada pocos años porque las decisiones iniciales fueron insuficientes.
Diseñar primero permite decidir mejor
El proyecto también ofrece al propietario algo muy importante: la posibilidad de tomar decisiones antes de comprometerse con la ejecución.
Permite comparar alternativas, estudiar diferentes distribuciones, seleccionar especies, valorar materiales y establecer prioridades.
Y, sobre todo, permite conocer de antemano qué se va a construir.
En lugar de comenzar una obra y decidir sobre la marcha, el propietario puede visualizar el resultado y aprobarlo antes de ejecutarlo.
Primero diseñar. Después ejecutar.
Un jardín bien proyectado permite ordenar las decisiones, anticipar problemas, controlar mejor la ejecución y conseguir un resultado coherente con las necesidades del propietario y las características del espacio.
El objetivo no es simplemente plantar un jardín bonito.
Es crear un espacio exterior que funcione, que pueda mantenerse correctamente y que continúe siendo adecuado cuando la vegetación alcance su desarrollo.
Porque un jardín bien diseñado debe funcionar hoy y dentro de veinte años.
Si está pensando en crear un jardín nuevo o transformar uno existente, podemos estudiar su caso y ayudarle a definir la solución más adecuada.


