Lavandula spp. (Lavanda, Espliego)
Planta aromática con bajo consumo de agua perfectamente adaptada a zonas del mediterraneo.
ESPECIES


FICHA DE ESPECIE
Lavandula spp
Nombre común: lavanda dentada, lavanda, espliego
Familia: Lamiaceae
Tipo: arbusto aromático perenne y perennifolio
Origen: región mediterránea y norte de África
Altura orientativa: 0,50–1,00 m
Diámetro: aproximadamente 1–1,50 m en ejemplares desarrollados, dependiendo de las condiciones de cultivo.
Lavandula dentata, conocida como lavanda dentada, es una planta aromática perenne de porte arbustivo, muy adecuada para jardines mediterráneos. Forma matas compactas y ramificadas, de aproximadamente 40–80 cm de altura, aunque puede alcanzar mayor desarrollo en condiciones favorables.
Presenta hojas estrechas, aromáticas y de margen dentado, de color verde grisáceo. Sus inflorescencias, de tonalidad violeta o púrpura, aparecen sobre tallos largos y proporcionan una floración muy característica.
Necesidades y cuidados
Exposición:
Prefiere pleno sol y lugares bien iluminados. Tolera altas temperaturas y condiciones propias del clima mediterráneo.
Suelo:
Necesita suelos bien drenados, preferentemente ligeros y sin encharcamientos. Tolera terrenos pobres y calizos, siempre que exista un buen drenaje.
Riego:
Una vez establecida presenta bajas necesidades hídricas. Conviene realizar riegos profundos pero espaciados, dejando secar parcialmente el terreno entre riegos. El exceso de humedad es uno de sus principales problemas.
Temperatura:
Es resistente al calor y adecuada para climas mediterráneos. Tolera cierta sequía una vez establecida, aunque puede sufrir con heladas intensas y prolongadas.
Mantenimiento:
Es una especie de mantenimiento relativamente bajo. Conviene eliminar las inflorescencias marchitas y mantener una estructura compacta mediante podas periódicas.
Poda
La poda principal puede realizarse después de la floración, eliminando las inflorescencias y recortando ligeramente la vegetación para mantener la planta compacta y favorecer la ramificación.
En climas mediterráneos también puede realizarse una poda ligera a finales del invierno o principios de primavera, antes del inicio del crecimiento intenso.
Debe evitarse realizar cortes profundos sobre madera vieja y sin hojas, ya que la capacidad de rebrote puede ser limitada.
Floración
En condiciones mediterráneas puede presentar una floración prolongada desde primavera hasta verano, con posibilidad de nuevas floraciones durante el año si las condiciones son favorables y se eliminan las flores marchitas.
La intensidad y duración dependen especialmente de la exposición solar, temperatura, disponibilidad de agua y estado general de la planta.
Plagas
Puede verse afectada ocasionalmente por:
Pulgones: principalmente durante primavera, especialmente sobre brotes tiernos.
Cochinillas: pueden aparecer durante los periodos de mayor actividad vegetativa.
Ácaros: pueden favorecerse con temperaturas elevadas y ambientes excesivamente secos.
En general, Lavandula dentata es una especie bastante resistente a las plagas cuando está correctamente ubicada y no existe un exceso de humedad o abonado.
Enfermedades
El principal riesgo está relacionado con el exceso de humedad.
Podredumbre de raíces y cuello: puede aparecer cuando el suelo permanece saturado de agua, especialmente en terrenos pesados o con mal drenaje.
Enfermedades fúngicas: pueden desarrollarse con exceso de humedad, mala ventilación o riegos demasiado frecuentes.
Necrosis y decaimiento: pueden aparecer cuando las raíces permanecen durante periodos prolongados en condiciones de encharcamiento.
Por ello, en esta especie un buen drenaje es probablemente la medida preventiva más importante.
En resumen
Lavandula dentata es una excelente elección para jardines mediterráneos por su resistencia, bajo consumo de agua, valor ornamental y prolongada floración. Su principal exigencia es disponer de sol, buen drenaje y un riego moderado, evitando especialmente el exceso de humedad.
Floración: principalmente primavera–verano, con posibilidad de prolongarse mediante condiciones favorables y poda adecuada.
Poda: después de la floración y, de forma ligera, a finales de invierno.
Riego: moderado y espaciado; bajo una vez establecida.
Plagas: generalmente poco problemáticas; pulgones, cochinillas y ácaros ocasionalmente.
Enfermedades: principalmente problemas radiculares y fúngicos asociados al exceso de humedad.


